Pocos caramelos en tu mente
un dulce deseo se esconde
las flores se cierran ante tu paso
lo transformaste en sendero oscuro
y en esta vida ya nada es lo mismo
y no sirve comer de tu cuerpo
o beber de tu sangre
-convirtiendome en un ser monstruoso-
intentando quitar el pecado
pero que importancia tiene
con tantos corderos comiendo
del mismo fruto prohibido.
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