miércoles, 7 de diciembre de 2011

Corderos...

Pocos caramelos en tu mente

un dulce deseo se esconde

las flores se cierran ante tu paso

lo transformaste en sendero oscuro

y en esta vida ya nada es lo mismo

y no sirve comer de tu cuerpo

o beber de tu sangre

-convirtiendome en un ser monstruoso-

intentando quitar el pecado

pero que importancia tiene

con tantos corderos comiendo

del mismo fruto prohibido.

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