viernes, 30 de enero de 2009

Offertorium




Acepta nuestro sacrificio y sea éste


el puente entre


la condena y la redención.




Don Nadie, Rey de la desgracia,


liberar a las almas de las marionetas.


Partir de los dolores de la tierra


y la de pozo sin fondo.


Entregados a la boca del león,


no sea que el infierno los devuelva


y que caigan en la oscuridad.




Que el nivel del portador, cómplice Miguel


los ponga en santa luz.




¿Qué se le prometió a Abraham


y a sus descendientes?




¡Basta de nuestro sacrificio y sea éste


el quiebre entre


la condena y la redención!.




Defunctorum de poenis inferni


et de profundo lacu.


Libera eas de ore leonis,


me absorbeat tártaro,


ne condant en obscurum.




... entre la condena y la redención...

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